PIEDRAS

Amor es cargar con tu mochila, aunque en la mía no quepan más piedras. Las iremos soltando mientras construimos el camino de vuelta. En realidad, nunca nos fuimos, solo desandamos para volver a tropezar en la misma piedra, que no es angular, pero sí tiene unas enormes aristas. Recuerdo que una vez nos rasgaron hasta desangrarnos. Ahora colgamos de ella los trajes de guerra y, sin pasado, ni pena, empedramos nuestro futuro de amores con tregua.

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